Weblog de artículos, cuentos, fotografías, y divagues varios por Martín Gaitán.

Últimos artículos

  • Por eso

    , por Pedro Mairal

    porque yo me desierto y tú me lluvias porque me océano y me balsas porque me otoño y tú me hojas porque me sótano y me alas por eso yo te músico y me músicas por eso yo te potro y tú me frutas y yo te marinero y me tabernas y yo te remolino y me lagunas por eso yo te circo y tú me infancias por eso te amarillo y me amarillas y te barco y me arenas y te astro y me noches y te buzo y me perlas y te campo y me flores por eso yo te viento y tú me crines por eso te crepúsculo y me auroras por eso yo te (...)

  • Hermanos

    , por Martín Gaitán

    Aire, fuego y agua casi sin querer alzan las montañas, las dejan caer. Rigen los destinos, por allá o aquí nunca, nadie, nada te alejará de mí. Hijo, madre, hermano, toman sin pensar sendas diferentes, propios de su andar. Y así nomás se quieren, por allá o aquí. Nunca, nada, nadie te alejará de mí. Tiempos y distancias, casi sin razón, a veces nos separan y otras veces no. No ha desespararte con esta canción, nada, nadie, nunca, de mi (...)

  • Fideo

    , por Martín Gaitán

    Se lo dije a Carlitos y al Lean: lo único que yo quería del partido de ayer entre el Real y el Atlético de Madrid, era que Angelito Dí María la rompiera. Sucedió: fue el mejor de la cancha, el que fue para adelante siempre, el que tuvo cuatro pulmones extra para picar y gambetear en el minuto 120 de partido, una vez más, como si recién saliera a la cancha. Si, si quieren, hinchaba un poquito por el Aleti, pero sin fanatismos: como Lanata pero sin el cínismo, uno siempre hincha por el más débil, y (...)

  • Treinta y ocho

    , por Martín Gaitán

    Fui su mochila: allí donde él iba, ahí quería ir yo. Y él me llevaba, sin muchos peros, a la aventuras con sus amigos en el baúl de la Falcon Rural prestada en la siesta. Eran lugares inigualablemente maravillosos desde los ojos de un niño rodeado de adolescentes. Como Amo de la casa hasta los mediodías —los viejos laburaban—, fue el progenitor de la estirpe cocinera: los Gaitán-Del Balzo cocinan bien, comen bien y disfrutan a rabiar si hay aplausos. Como yo era el rebelde, mandato tácito de los del (...)

  • Synecdoche, New York

    , por Martín Gaitán

    A la memoria de Philip Seymour Hoffman Todo es más complicado de lo que piensas. Sólo ves un décimo de lo que es verdad. Hay un millón de pequeños hilos ligados a cada decisión que tomas. Puedes destruir tu vida cada vez que eliges. Pero tal vez no lo sepas por veinte años... y tal vez nunca jamás lo rastrees hasta su origen. Sólo tienes una oportunidad de representarlo. Intenta comprender tu propio divorcio. Dicen que no existe el destino, pero existe. Es lo que tú creas. Y aunque el mundo (...)

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